Si aún no has visitado la capital andaluza, te estás perdiendo la que para muchos es una de las ciudades más bonitas del mundo. Y es que no solo los sevillanos están orgullosos de ella, son muchos los visitantes que quedan asombrados con sus maravillas. Algún viajero dejó constancia del carácter que lo define: «En cada cumplido, Sevilla crece. Pocas ciudades en el mundo son tan narcisistas y coquetas, tan vanidosas y vanidosas. Y no faltan razones. »Innumerables atractivos turísticos hacen de esta ciudad la tercera más visitada de España, y no es de extrañar la cantidad de monumentos de Sevilla que permiten a los turistas viajar a siglos de historia. La capital sevillana tiene el centro histórico más grande de España y uno de los tres más grandes de Europa, junto con los de Venecia y Génova.

Si estos no son motivos suficientes para que tengas la necesidad de sentir la esencia de esta ciudad, te proponemos una ruta por los 10 lugares imprescindibles que visitar en Sevilla, que te harán sucumbir a sus encantos. Estamos seguros de que nuestros consejos te llevarán por el buen camino sobre dónde comer y qué ver en Sevilla en un día.

1. La Catedral de Sevilla y la Giralda

 

 

La Catedral de Sevilla, la tercera más grande del mundo, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. Conjunto monumental formado por la Giralda, el Patio de los Naranjos y la Capilla Real.

Es imposible no pensar en la Giralda cuando nos hablan de Sevilla, y es que lo más representativo de esta ciudad en sus inicios fue el Alminar de la antigua Mezquita Aljama, sobre la que se construyó la Catedral y actualmente es su campanario. . Desde el exterior podemos ver los cambios que ha sufrido, ya que los dos tercios inferiores son del Minarete original de finales del s. XII, período almohade; y en el tercio superior destaca el cambio de cristianismo en el Renacimiento, de Hernán Ruiz, con el campanario y su culminación con el famoso Giraldillo, la mayor escultura de bronce de esta época en Europa. Como dato curioso, a pie de calle en la base de la Giralda, a ras de suelo, se pueden encontrar dos lápidas de mármol romano con inscripciones latinas, ya que los musulmanes reutilizaron materiales romanos y visigodos en sus construcciones. Nuestra recomendación es que, con mucho ánimo, se suba al campanario, al que se accede a través de 35 rampas diseñadas para subir a caballo, pero desde sus 104 metros de altura se puede ver una vista panorámica de la ciudad que hace que valga la pena el ascenso. .

En la Capilla Real se encuentran el Rey San Fernando, Alfonso X el Sabio y Pedro I el Cruel, entre otros miembros de la realeza castellano-leonesa. También está la tumba de Cristóbal Colón, restos confirmados en 2006. Además de una gran cantidad de pinturas de Murillo. En la entrada principal del Patio de los Naranjos cuelga el famoso «lagarto», que cuenta con varias leyendas populares. Las cadenas que rodean la catedral también tienen su propia historia, en la antigüedad marcaban un límite entre la jurisdicción sagrada y la civil, al servicio de la población de asilo, ya que la justicia no podía actuar en esta área. Para visitar la Catedral de Sevilla, la entrada general ronda los 9 euros, pero es posible realizar una visita audioguiada gratuita si se reserva con antelación.

Tapas y mojito.

Si necesitas reponer fuerzas, Casa Morales, una antigua bodega de la calle García de Vinuesa que conserva las tinajas originales, es el templo del tapeo en Sevilla: la ensalada rusa es una de sus especialidades. Te recomendamos la terraza del hotel EME, donde podrás disfrutar de sus famosos mojitos con vistas directas a la Catedral.

2. Real Alcázar de Sevilla

 

El Real Alcázar de Sevilla es el Palacio Real que lleva más tiempo activo en Europa. Su origen se remonta a la evolución de la antigua Hispalis romana, y es como la conocemos ahora desde la reconquista musulmana, con algunas integraciones de otras culturas. Pero desde entonces sería la sede de la Corona y el ámbito del poder municipal de la ciudad. Destaca el Patio de las Doncellas, de arte mudéjar andaluz. Salón de los Reyes: Salón de Carlos V con grandes tapices, Salón del Emperador con azulejos del s. Tapices XV y flamencos, así como la sala más importante: Salón de los Embajadores, cubierto por una cúpula con adornos arabescos. Y los jardines del Alcázar con caracteres árabes, renacentistas y modernos, están formados por diversas terrazas, fuentes, naranjos y palmeras. Todo ello hace un lugar propicio para el rodaje de una gran cantidad de películas y series, como ya te contamos fue uno de los escenarios donde se rodó Juego de Tronos. La entrada puede ser gratuita si se reserva con antelación.

Alta cocina andaluza.

Considerado uno de los mejores restaurantes de Sevilla, ubicado en la calle Álvarez Quintero, Casa Robles ofrece una cocina andaluza de primer nivel. Recomendado para aquellos con un presupuesto más alto, pero precio y calidad van de la mano en este caso.

3. Archivo de Indias

 

 

El Archivo General de Indias fue creado en el reinado de Carlos III, con el objetivo de centralizar la documentación de las colonias españolas, que conserva en sus más de 9 kilómetros de estanterías. Con piezas de gran valor histórico: textos autógrafos de Cristóbal Colón, Fernando de Magallanes, Vasco Núñez de Balboa, Hernán Cortés y Francisco Pizarro. También declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987, se puede visitar de forma gratuita.

Vino y tapas.

Nuestra recomendación cerca de este lugar es la Bodeguita Casa Blanca, un clásico sevillano donde disfrutar de un buen vino. Como ves, el tapeo en Sevilla es una tradición, ¡todo es probar cada estilo de este arte!

 

4. Muros y Barrio de Santa Cruz

 

 

Sevilla tenía 7 kilómetros de muralla, parte de ella tuvo que ser demolida para el crecimiento de la ciudad, pero se conserva casi en su totalidad. Te proponemos una ruta por Sevilla junto a la muralla de los «intramuros», dentro de la ciudad que protegía, para que conozcas lugares muy especiales. Desde los Alcázares se puede ingresar al famoso Patio de Banderas que nos conduce a un pasaje de bóvedas, donde se debe mirar hacia atrás y contemplar la Giralda (esta es una de las imágenes favoritas de los sevillanos). Puedes continuar hasta la judería y el Callejón del Agua, es sin duda una de las mejores formas de descubrir el famoso Barrio de Santa Cruz. Este paseo culmina en la Plaza de Santa Cruz y los famosos Jardines de Murillo. El recorrido de la muralla continúa hasta llegar al Arco y Basílica de la Macarena.

Vino y tapas.

Volviendo a nuestro próximo lugar recomendado para visitar en Sevilla, en la calle Mateos Gagos, la Taberna Álvaro Peregil es un lugar imprescindible donde hacer una parada rápida y degustar su vino de naranja o probar su montadito de “pringá”. Un bar donde comer barato en Sevilla, con la tradición y un regente muy característico que te hará sentir como en casa. De similares características, y también muy conocido es el bar Las Columnas, con tapas caseras.

 

5. Torre del oro

 

 

Se encuentra en la margen izquierda del río Guadalquivir, junto a la plaza de toros de la Maestranza, ambos en el Paseo Colón. Se trata de una torre almohade que cerraba el camino al Arenal a través de un tramo de muralla, que la unía con la Torre de la Plata, formando parte de las murallas de Sevilla que defendían el Alcázar. Fue utilizado como capilla y luego como prisión, actualmente alberga el Museo Naval de Sevilla. Es falsa la leyenda de que fue un almacén del oro y la plata de América. Se llamó Torre del Oro en época almohade por el brillo que producía el mortero de cal y paja y su reflejo en el río.

Adobo típico y pescado frito.

Una vez en la Maestranza, si dejamos a un lado la rotonda de Curro Romero, entramos en el Barrio del Arenal que cuenta con infinidad de bares. Nuestra recomendación, La Bodeguita de Antonio Romero, famosa por sus bocadillos de pringá y el Piripi. También es típico disfrutar de un cartucho de pescado frito, ya sea en la barra o para llevar, en este barrio la Freidía el Arenal es el referente. No te vayas de Sevilla sin probar la variante que triunfa en Andalucía, el Cazón en adobo.

 

6. Barrio de Triana

 

 

Situado al oeste de la ciudad, separado del casco antiguo por el río Guadalquivir, barrio de marineros, obreros, alfareros e industriales. Famosa por ser cuna de toreros, cantaores y bailaores flamencos, con estilo propio en este arte. Triana vio crecer a artistas de la talla: Antonio Canales, Marifé de Triana, Remedios Amaya, María Jiménez, Isabel Pantoja, Juan Belmonte, Manuela Carrasco, entre muchos otros. La seña de identidad y vía más habitual de acceso al ilustre barrio es el Puente de Isabel II, conocido como Puente de Triana, que lo conecta con el centro de la ciudad. Una vez cruzado el puente nos encontramos con la Plaza del Altozano, donde destaca el monumento de Juan Belmonte, con un hueco a la altura del pecho del torero que enmarca vistas a la Maestranza, la Torre del Oro y la Giralda, marco fotográfico típico de el vecindario. Un paseo por la calle Betis, paralela al río y que ofrece las mejores vistas del skyline sevillano del casco antiguo, es imprescindible. Una calle llena de vida tanto de día como de noche, frecuentada por el turismo joven. El carácter sevillano se define por el uso y decoración cerámica, es en este barrio donde se ubica la sede del Museo de Cerámica, originado en 1870 como fábrica y almacén de Cerámica Santa Ana. Y el conocido Monasterio de Santa María de las Cuevas, también conocido como Monasterio de la Cartuja, un referente de la alfarería sevillana.

Noche de cerveza y flamenco.

La Grande es una de esas cervecerías sevillanas que “llega a la bandera”, y es normal, ya que puedes disfrutar de una cerveza a un precio muy asequible, acompañada de una tapa de langostinos frescos. Un lugar con una oferta hotelera diversa es el Mercado de Triana, donde se puede disfrutar desde la cocina típica hasta la japonesa, así como un lugar donde tomar un vermú, abierto incluso de noche. Para vivir una auténtica experiencia con el flamenco y este barrio en toda su esencia, te recomendamos que visites Lo Nuestro, en la calle Betis, donde todas las noches hay flamenco en vivo y es frecuentado por sevillanos. Otro referente de este arte es la Casa de Anselma, en la calle Pagés del Corro, donde se recomienda reservar con antelación.

 

7. Barrio de Alfalfa y Plaza del Salvador

 

 

Plaza del Salvador es sinónimo de almuerzo con amigos y cerveza fría, el centro neurálgico de lo que los sevillanos llaman «Sevillanía». Ubicado en el barrio de Alfalfa, en el corazón de la ciudad, debe su nombre a la iglesia que lo preside. Es desde sus orígenes un espacio de sociabilidad, siendo un foro en la época romana. Actualmente a su alrededor muchas cervecerías baratas (por 1 euro la cerveza) continúan otorgando esta función social. Cada fin de semana la multitud crece frente a estas cervecerías. Y es que Sevilla se caracteriza por ser una ciudad a la que le gusta vivir tomando el sol al aire libre, siempre en compañía de amigos. Ubicada en la parte trasera del Ayuntamiento, en esta plaza confluyen las calles más importantes de la ciudad: la Avenida de la Constitución y las calles paralelas del centro de Sierpes y Tetuán. En este barrio, otro lugar de interés turístico es la Casa de Pilatos, un palacio de estilo renacentista italiano y mudéjar español, prototipo de palacio andaluz, que ha sido escenario de varias películas, entre las que destacan algunas superproducciones de Hollywood: Lawrence de Arabia, The Conquest from Paradise y The Kingdom of Heaven, el más reciente es Knight and Day con Cameron Diaz y Tom Cruise.

Tapas, cerveza y salida nocturna.

Puedes disfrutar de una cerveza fresca y las típicas almendras fritas con sal o un montadito en el bar por excelencia de El Salvador: La antigua bodeguita. Muy cerca y de buena calidad también se encuentra el Bar Alfalfa, en la Calle Candilejos. Al caer la noche, el barrio de la Alfalfa también es una buena opción para la fiesta, muchos jóvenes universitarios se dan cita en la plaza y continúan la noche en los bares de la calle Benítez Pérez Galdós. Para terminar hasta muy tarde, nuestra recomendación es TOKIO en la calle Cuesta del Rosario.

 

8. Metropol Parasol

 

 

El Metropol Parasol o más conocido como “Las setas de Sevilla”, es de visita obligada en la Plaza de la Encarnación. La estructura fue diseñada por el alemán Jürgen Mayer, como propuesta de restauración de esta plaza, iniciada en 2005 y finalizada en 2011. 150 x 70 metros, con una altura de 26 metros, alberga un mirador en la parte superior desde el que se Se puede contemplar una amplia panorámica de Sevilla, por el precio de 3 euros. En su base cuenta con un mercado de locales comerciales y el museo Antiquarium, que contiene el yacimiento arqueológico más importante de la época romana en Sevilla, que se puede visitar por el precio de 2 euros.

Desayuno, almuerzo o cena. Y el mejor helado.

En una de las calles con más encanto de la Plaza de la Encarnación, la Calle Regina, se encuentra La Cacharrería, que ofrece desayunos muy completos y suculentos. Nuestras propuestas para el almuerzo y la cena en esta zona están ubicadas cerca de la Plaza del Cristo Burgos, que guarda algunos secretos. En ella se encuentra la Iglesia de San Pedro, cuya fachada principal tiene cerámica pintada en la que aparece un pequeño jilguero, casi escondido, según la tradición popular, quien lo encuentre, le permitiría casarse en poco tiempo. Es algo que solo los sevillanos conocen, como disfrutar de una buena comida en La taberna los Coloniales y del mejor helado de la ciudad en Rayas. Tampoco podemos dejar atrás el restaurante más antiguo de España El Rinconcillo, fundado en 1670 ubicado detrás de la citada iglesia, en la calle Gerona.

 

9. Alameda de Hércules

 

 

Uno de los lugares que escapa al carácter sevillano, sugerente escenario alternativo de la ciudad. Mayor diversidad, vanguardia y cultura urbana, un aire bohemio que hace de este espacio una oferta diferente de ocio y disfrute. La Alameda de Hércules es uno de los paseos más importantes del casco antiguo y el jardín público más antiguo de Europa. Adyacente al extremo norte de la muralla, rodeada de álamos, contiene en su parte central sur dos columnas romanas con la imagen de Hércules, fundador de Sevilla, y en Julio César, que homenajeó al antiguo Híspalis con su visita. Es otra de las zonas animadas de la ciudad con muchos tipos de bares y terrazas. Como dato curioso en las inmediaciones de la Alameda está la casa donde nació el escritor romántico Gustavo Adolfo Bécquer. También por su cercanía, te recomendamos que visites la Calle de la Macarena y la Basílica de la Macarena desde la Calle Feria, una de las más concurridas. Desde este punto se divisa la parte más importante de la muralla y la sede del Parlamento de Andalucía. .

Tapas originales y clubs alternativos.

En este recorrido encontrarás infinidad de lugares para un buen desayuno andaluz, o cualquier comida del día, cabe mencionar Estraperlo, un lugar peculiar, ya que podrás comprar productos únicos, disfrutar de una comida casera o aprender a cocinarla tú mismo. Otra de nuestras recomendaciones está en la calle Eslava, y es que Bar Eslava destaca por reinventar las tapas y platos tradicionales. No olvide probar su exitoso «pastel de huevo sobre boletus y trufa» y «Puro Bécquer». A altas horas de la noche se ofrece una cultura más “underground”, y hay muchas posibilidades de fiesta con estilos muy diversos.

 

10. Plaza de España y Parque de María Luisa

 

 

Una de las obras más espectaculares del panorama español, del arquitecto Aníbal González para la Exposición Iberoamericana. Hablamos de una plaza monumental de estilo mudéjar, decorada con ladrillo visto, mármol y cerámica, que le dan un toque renacentista, y el toque barroco de las dos torres ubicadas a los lados. Está cotejado por un edificio semicircular regionalista que actualmente pertenece al gobierno militar, como sede de la Capitanía General. Orientado hacia el río, muestra el camino a América, simbolizando el abrazo de España a las antiguas colonias. Contiene un canal que se puede cruzar a través de cuatro puentes que simbolizan las coronas de España (Castilla, León, Aragón y Navarra). Cuarenta y ocho son los bancos que rodean la plaza con adornos y ornamentos de cerámica que aluden a las capitales de provincias españolas y que ilustran: un mapa, un hecho histórico y los escudos de cada una. Esta combinación de estilos no sorprende que haya sido escenario de películas famosas como: Lawrence de Arabia, Star Wars Episodio II: El ataque de los clones y El dictador. Se encuentra dentro del famoso Parque de María Luisa, declarado Bien de Interés Cultural, con una extensión de 34 hectáreas puedes visitarlo de forma gratuita y está abierto hasta las diez de la noche. Te recomendamos conocer la Glorieta de Gustavo Adolfo Bécquer, uno de los lugares más románticos de este parque, compuesto por las figuras de tres mujeres en mármol que representan las tres etapas del amor: amor encantado, amor poseído y amor perdido.

Si después de todo esto has decidido hacer la maleta para pasar unos días en esta maravillosa ciudad, recuerda que es ahora, en primavera y verano es cuando más luce. Cuando se hace sentir en todos los sentidos: el sol en tu piel, el olor a azahar, la luz de sus calles y la frescura de su gastronomía. Es muy conocida por su Semana Santa y Feria de Abril, en cuyo entorno merece la pena ir a vivirla, pero si quieres intimar con ella, este es un buen momento.